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Los estados múltiples del ser
René Guénon
1932
Está como contexto de la metafísica de Guénon, expuesta en un lenguaje de principios más que de experiencia. Guénon lo presenta como complemento de «El simbolismo de la cruz» y desarrolla la teoría de los estados múltiples del ser, primero en su principio y luego aplicada al ser en su aspecto humano. Parte del Infinito metafísico y la Posibilidad universal y trata de los posibles y composibles, del Ser y el No Ser, y de la unidad y la multiplicidad. Sostiene que un ser, considerado en su totalidad, comporta estados de manifestación y de no manifestación, y que el estado humano es uno entre indefinidos, sin rango privilegiado. Pasa por el sueño, la consciencia individual, la mente y las jerarquías espirituales, y termina con la realización por el conocimiento y la noción metafísica de la libertad.
Para comprender bien la doctrina de la multiplicidad de los estados del ser, antes de toda otra consideración, es necesario remontar hasta la noción más primordial de todas, la del Infinito metafísico, considerado en sus relaciones con la Posibilidad universal. Según la significación etimológica del término que le designa, el Infinito es lo que no tiene límites; y, para guardar a este término su sentido propio, es menester reservar rigurosamente su empleo para la designación de lo que no tiene absolutamente ningún límite, con la exclusión de todo lo que está sustraído sólo a algunas limitaciones particulares, aunque permanece sometido a otras en virtud de su naturaleza misma, a la cual estas Últimas son esencialmente inherentes, como lo son, desde el punto de vista lógico, que no hace en suma más que traducir a su manera el punto de vista que se puede llamar ''ontológico'', los elementos que intervienen en la definición misma de aquello de lo que se trate. Este Último caso es concretamente, como ya hemos tenido la ocasión de indicarlo en diversas ocasiones, el del número, del espacio, y del tiempo, incluso en las concepciones más generales y más extensas que sea posible formarse de ellos, y que rebasan con mucho las nociones que se tienen ordinariamente a su respecto; en realidad, todo eso no puede ser nunca más que del dominio de lo indefinido. Es a este indefinido al que algunos, cuando es de orden cuantitativo como en los ejemplos que acabamos de recordar, dan abusivamente el nombre de ''infinito matemático'', como si la agregación de un epíteto o de una calificación determinante a la palabra ''infinito'' no implicara ya por sí misma una contradicción pura y simple
Texto de la editorial
Estructura
Prefacio
I-V. El Infinito y la Posibilidad; posibles y composibles; el Ser y el No Ser; unidad y multiplicidad
VI-X. El estado de sueño; la consciencia individual; la mente; la jerarquía de las facultades; los confines de lo indefinido
XI-XIV. Distinción entre los estados del ser; los dos caos; las jerarquías espirituales; respuestas a objeciones
XV-XVIII. La realización del ser por el conocimiento; conocimiento y consciencia; necesidad y contingencia; la libertad
Citas
«si se considera un ser cualquiera en su totalidad, deberá conllevar, al menos virtualmente, estados de manifestación y estados de no manifestación»
«este estado humano no es más que un estado de manifestación como todos los demás, y entre una indefinidad de otros»
«no hay conocimiento verdadero sino en tanto que implica una identificación del sujeto con el objeto»
Ediciones en castellano
Omnia Veritas · 2018
