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Los cristianismos derrotados. ¿Cuál fue el pensamiento de los primeros cristianos heréticos y heterodoxos?

Antonio Piñero

2007

Portada de Los cristianismos derrotados. ¿Cuál fue el pensamiento de los primeros cristianos heréticos y heterodoxos?

Lo tenemos como contexto para buscar fuentes cristianas más orgánicas que la que acabó imponiéndose, del gnosticismo a los cátaros. Piñero recorre los grupos que luego se declararon heréticos o heterodoxos (judaizantes, milenaristas, marcionitas, gnósticos, montanistas, encratitas, maniqueos, arrianos, pelagianos, nestorianos, priscilianistas, donatistas, bogomilos, cátaros, valdenses) y los medios con que el grupo mayoritario, al que llama la Gran Iglesia, controló a los fieles: Escrituras, tradición, jerarquía, sucesión apostólica y canon. A los grupos vencidos los llama «cristianismos derrotados». Termina con un sumario alfabético de las heterodoxias de los siglos II al XII. Hasta ahora lo conocemos con el índice como guía.

Después de la muerte de Jesús de Nazaret fueron muchos los seguidores de sus enseñanzas que, durante los primeros siglos, desarrollaron diversas formas de entender su mensaje y se agruparon en distintas escuelas, cada una de ellas con modos diferentes de interpretar y practicar el cristianismo. Estos grupos, algunos más estructurados y jerarquizados, y otros de organización más anárquica, tuvieron entre sí fuertes enfrentamientos doctrinales y agrias disputas teológicas. De estas pugnas surgió una doctrina y un grupo vencedor que empezó a prevalecer sobre los demás y que, con el paso del tiempo, llegó a convertirse en la dominante y «oficial» hasta el día de hoy: la de la Iglesia católica. Pero ¿qué pasó con las otras corrientes? ¿Cuáles eran sus creencias? ¿Qué es lo que pensaban los cristianismos derrotados? Marcionitas, gnósticos, arrianos, pelagianos, monofisitas, nestorianos o, en siglos más cercanos, priscilianistas, bogomilos o cátaros, fueron algunos de los más importantes grupos cristianos declarados como heterodoxos y heréticos. Sin embargo, poseían un profundo caudal de pensamiento de gran contenida espiritual y filosófico. En esta obra, un especialista de la talla del profesor Antonio Piñero nos muestra de un modo perfectamente estructurado, con gran sentido didáctico y, sobre todo, con un profundo rigor histórico, quiénes eran estos grupos, cuáles eran sus creencias y de qué modo, de entre todos ellos, un grupo doctrinal prevaleció sobre todos los demás.

Texto de la editorial

Estructura

Introducción

Los inicios

Los agitados siglos II y III

Los primeros valladares contra la heterodoxia, siglos II al IV

El mundo especial del maniqueísmo

Las grandes disputas teológicas de los siglos IV y V

Movimientos de renovación eclesiástica de los siglos IV y V

Heterodoxias y movimientos de renovación en la Edad Media

Conclusión: la variedad como esencia del cristianismo

Breve sumario alfabético de las heterodoxias de los siglos II al XII

Bibliografía

Citas

«Sin embargo, sería mucho más apropiado utilizar este vocablo en plural, «cristianismos», tanto en nuestro tiempo como en la Antigüedad.»

«creemos demostrada por la investigación sobre el Jesús histórico que este no pretendió en ningún momento fundar religión nueva alguna.»

«la diversidad polimórfica pertenece a la esencia del cristianismo desde su nacimiento mismo.»

Ediciones en castellano

Editorial Edaf · 2007 · Editorial Edaf · 2016

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