Biblioteca · Fichas de lectura

Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos

Miguel de Unamuno

1912

Portada de Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos

Alianza (Buenos Aires, AR), 1997

Aporta la pregunta por el hombre de carne y hueso y su hambre de inmortalidad personal, frente al hombre abstracto de la filosofía; está como interlocutor del pensamiento español, que entiende la vida como contradicción. Unamuno parte de que el sentimiento de la propia personalidad y el hambre de inmortalidad personal, consciente y concreta, son el punto de partida, y recorre cómo se ha tratado de resolver ese problema afectivo en la solución católica, en el racionalismo y en la fe, la esperanza y la caridad, hasta llegar al problema práctico. Sostiene que la vida es contradicción entre el corazón y la cabeza, y que en esa lucha, sin victoria ni esperanza de ella, consiste la tragedia. Habla también del amor, el dolor, la compasión, de lo divino, de la apocatástasis y de la mitología de ultratumba. Cierra con «Don Quijote en la tragicomedia europea contemporánea», donde presenta el sentimiento trágico como el del alma de su pueblo.

Para numerosos especialistas, este ensayo constituye la expresión más clara y completa del pensamiento filosófico del pensador Miguel de Unamuno, una de las figuras intelectuales más relevantes de la España anterior a la Guerra Civil. Con este libro, agitado y vehemente, Miguel de Unamuno no profundiza en lo que él mismo creía, sino que coloca el foco en lo que, según él, al hombre le valdría la pena creer ante el hecho inevitable de la muerte.En efecto, este ensayo se inscribe en las preocupaciones por la problemática existencial del hombre contemporáneo, tan en boga en las corrientes filosóficas —en particular, el existencialismo— europeas de aquel entonces.Es indudable que existen ecos de pensadores como el francés Pascal y el danés Kierkegaard en la angustia existencial que transmite este ensayo, pero su sustento ideológico también tiene que ver, en no menor medida, con el profundo conocimiento que el bilbaíno poseía de la Biblia, de los místicos españoles —especialmente de santa Teresa de Jesús—, de san Ignacio de Loyola y del pensamiento y teología protestantes.

Texto de la editorial

Estructura

I. El hombre de carne y hueso

II. El punto de partida

III. El hambre de inmortalidad

IV. La esencia del catolicismo

V. La disolución racional

VI. En el fondo del abismo

VII. Amor, dolor, compasión y personalidad

VIII. De Dios a Dios

IX. Fe, esperanza y caridad

X. Religión, mitología de ultratumba y apocatástasis

XI. El problema práctico

Conclusión. Don Quijote en la tragicomedia europea contemporánea

Citas

«El hombre de carne y hueso, el que nace, sufre y muere -sobre todo muere-, el que come y bebe y juega y duerme y piensa y quiere, el hombre que se ve y a quien se oye, el hermano, el verdadero hermano.»

«Se trata, como veis, de un valor afectivo, y contra los valores afectivos no valen razones.»

«Y como he querido en estos ensayos mostrar el alma de un español y en ella el alma española»

Ediciones en castellano

Alianza (Buenos Aires, AR) · 1997 · Alianza · 2013 · Buenos Aires, Editorial Losada · 1986 · Difusora Larousse – Alianza Editorial · 2018 · Editorial Tecnos · 2005 · Espasa-Calpe Argentina, s.a. [1942] · 1942

Qué quieres recibir